La siempre y continua necesidad del ser humano por saber lo que disimula no saber o no entender, nos ha llevado a variados caminos de pseudo conocimiento, que si tal o cual religión, tal corriente ideológica, física cuántica y tanta vendimia de ideas a costos variados, para ricos y pobres, para ignorantes por convicción y otros por necesidad. ¿Pero hasta donde se seguirá vendiendo tanta falsedad? o mejor dicho ¿Cuándo dejaremos de consumir ideas que no nos llevan a nada serio? La verdad es qué solo necesitamos pensar, aquí no se les venderá nada, no se obligara a un conocimiento ni una verdad, solo por decirlo así, estaremos hablando sobre algo que no se comenta, y sin embargo está ahí, tan fácil y simple.
¿Qué sabemos de los sueños? ¿Cuántas dimensiones hay?
La realidad como tal es relativa, así como el tiempo, todo depende del universo en que nos encontremos.
Un simple ejercicio, el MUT(Mente, Universo, Tiempo). Imaginemos que estamos frente a un espejo, un espejo en el que nos reflejemos completamente, ahora bien, dentro de esa imagen de nosotros frente al espejo tratemos de hacer movimientos rápidos y bruscos, observemos que reacciona primero, el reflejo o nosotros, o tal vez ambos a la vez. Veamos nuestra reacción en el reflejo, nuestro rostro, y lo que hay a nuestras espaldas a través del espejo, si es lo mismo que imaginamos o si la imaginación nos traiciona. He aquí el primer nivel para entrar a la comprensión de los universos. La relación de lo que se ve en el reflejo, la reacción, el rostro que vemos refleja nuestro verdadero universo, he ahí el punto de partida.
El primer punto es que solo existe una dimensión principal llamada universo, y depende del universo en que nos encontremos es como se desencadenaran más divisiones del universo, las cuales engloban las 4 dimensiones conocidas hasta ahora por la mayoría de los humanos.
Los efectos de este ejercicio son claros, variando para cada individuo, posteriormente se hablara sobre más puntos, como la religión y otras cuestiones. Por ahora solo hay que abrir la mente, y ver las inmensas posibilidades que hay más allá de una percepción limitada.
