Somos complices de todo, y a la vez, testigos de nada.

Somos eso que hacemos, lo que sabemos y lo que ignoramos. Somos ese nuestro mayor temor convertido en la valentia espontanea, somos un pedazo de ironia de nosé quien ni para qué. Pero algo somos, tal vez un intento fallido de algo perfecto, somos solo eso, humanos.

Somos las atrocidades de una iglesia pervertida por sus propias limitaciones " Inadecuadas", somos seres plasmados en una ilusión de algo que un Dios un día simplemente decidio hacer.
Somos el conformismo cotidiano, somos la apatía del vecino, el mal humor del jefe, la tristeza de aquél niño, somos la publicidad de la televisión que tanto provoca. Somos "libres" y festejamos 200 años de libertad, una libertad que nos limita a creer lo que los monopolios nos dicten, a creer que comprando tal o cual cosa nos dara la felicidad. Nos invitan a creer en los medios, en la iglesia y en el gobierno.

¿En qué creemos realmente?

Lo que se haga hoy afectara mañana a alguien más, ignoramos el circulo, la verdadera ruta de la energia, el verdadero potencial, hemos dejado de sorprendernos por lo que realmente vale la pena.
¿Futbol?, vá, si esto te hace feliz comprate la playerita de tu equipo, y entretente viendo a 22 personas patear un balón. La verdad nada hay de malo en ello, por el contrario, es bueno el deporte, la distracción, ¿pero hasta donde estas dispuesto a distraerte?, ¿a desviar tu atención por cosas que no generan eso que puede realmente ayudarte?. Nadie sabe realmente lo que busca, hasta que se olvida de vivir y se vuelve mas inerte de lo que ya está, y se dedica a seguir lo que la televisión y la sociedad le dicta, convirtiendose en un objeto más de la publicidad de tal marca, o tal monopolio.

Yo creo en un Dios, pero ninguna religión lo muestra como yo lo conosco. Yo creo en un país, pero el gobierno lo pinta azul cuando realmente su suelo se tiñe de rojo. Yo creo en un pueblo grande y lleno de ideales, pero mi gente lo muestra consumista, malinchista y bastante ingenuo.
Creo que la libertad de expresión, donde la palabra y la verdad no se vende, pero solo veo algunos cobardes temerosos que cierran la boca por miedo de perder su empleo y su fama, solo pocos valen la pena, y desgraciadamente ninguno esta en cadena nacional abierta.

Pero no malgastemos más palabras, cada quién será lo que quiera ser, mientras tenga miedo a pensar o a dudar de el por qué de las cosas, seguira siendo lo qué el gobierno, los medio y la iglesia quiera; un titere más.

En este mundo somos complices de todo y testigos de nada.

Felicidades gente, festejemos 200 años de libertad y el orgullo de ser mexicanos, de no tener pa´ tragar pero si pal chupe, de portar una playera de la selección "verde", y gritar goool mientras un niño llora de hambre, de decir "Viva México cabrones" sin saber realmente lo que es "viva".

Este es el país que tanto amo.